Centauros, características e historia

Los centauros son seres mitológicos muy populares y sumamente conocidos en varias culturas, pero sobre todo en la mitología griega y la mitología romana. Estas criaturas tenían la mitad superior del cuerpo similar a los humanos, pero desde su cintura hacia abajo poseen cuerpo de caballo, que inicia donde debería estar el cuello del animal.

 

Centauros

 

Estas exóticas criaturas estaban marcadas por un comportamiento animal y vivían rodeados por la naturaleza, las montañas y los bosques. Aunque hay algunas excepciones como Quirón, el cual era sumamente sabio, bondadoso y educado.

 

Origen de los Centauros

 

Su origen es un poco confuso, debido a que, al ser una criatura mitológica tan antigua, las historias parecen desviarse en algún punto sin poder comprobar a ciencia cierta cuál es el inicio real.

Los primeros orígenes se rastrean hasta Ixión rey de los lápitas, el cual intentó poseer a Hera, la esposa de Zeus cuanto este lo trae como invitado al Olimpo, a lo que el dios principal le prepara una trampa y crea a la diosa de las nubes Néfele, la cual toma la forma de Hera.

Ixión lleno de lujuria al ver el señuelo se le abalanza y de la unión nacen Centauros, al haber completado el acto Ixión es condenado a una eternidad de torturas por Zeus.

Centauros entonces, una criatura animalizada por la lujuria se dedica a copular con las yeguas del campo, creando de esta manera a los centauros que conocemos.

Otros orígenes establecen que los centauros podrían venir de la unión entre Apolo y Estilbe, aunque no se sabe a ciencia cierta.

 

Hábitat de los Centauros

 

habitad de los centauros

 

Se dice que los centauros habitaban en la zona de Tesalia, específicamente en el monte Pelión y en Magnesia. También se sabe que había tribus en los bosques de robles de Foloi y al sur de Laconia. Sin embargo, cada “tribu” de centauros dependía en gran parte del entorno en el que estuvieran.

 

La historia de los centauros (Centauromaquia)

 

El punto clave de la historia de los centauros se conoció como la centauromaquia, que representaba la lucha del hombre contra sus instintos carnales, civilización vs animalización.

Se cuenta que la descendencia de Ixión tenía un imperio bien conformado conocido como los lapitas, los cuales disfrutaron de años de prosperidad y tranquilidad. Estos eran primos de los centauros y vivían en paz temporalmente con ellos. Tanto que fueron invitados a la boda de Hipodamia con el rey Piritoo.

Resulta que estos centauros ocultaban un factor clave de su personalidad y esta era su personalidad juerguista, los cuales al (beber vino o consumir hongos cosa que hacían con mucha frecuencia) se volvían completamente salvajes y libidinosos.

Los centauros al embriagarse en la boda desatan el caos e intentan secuestrar a Hipodamia, además de querer violar a todas las mujeres que habían asistido a la ceremonia.

Los lapitas se defendieron inmediatamente iniciando una rivalidad a muerte con ellos. Gracias a que había presentes héroes como Teseo que inclinaron la balanza a favor de los lapitas, estos salieron victoriosos, matando a casi todos los centauros y desterrándolos de sus tierras.

 

Relación de los centauros con los dioses

 

Los centauros se relacionaban con el dios Dionisio, el dios del vino, la fertilidad, la locura, la histeria ritual y la felicidad que viene de la embriagues.

Principalmente por el comportamiento carnal de estas criaturas y sus características desenfrenadas al consumir los hongos y el vino, que eran prácticamente sus primeros consumibles, antes de la carne cruda, que venía de la caza cuando lo requerían.

A veces se podía ver a Dionisio acompañado de centauros libidinosos con cuernos, que se cree fueron convertidos de esta manera por Hera, por su relación con la infidelidad de Zeus.

 

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Las Centáurides

 

Centáurides

 

Aunque este es un hecho poco conocido existieron también las mujeres centauros, estas se llamaban centáurides. En los pocos textos donde se describen, cuentan que eran sumamente hermosas, con pelajes casi perfectos y brillantes, como las de una yegua sumamente cuidada.

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