HESPÉRIDES

Las Hespérides son la encarnación del ocaso. Hijas de Nix, la deidad que personifica la noche en la mitología griega, estas tres ninfas destacan por ser las guardianas del jardín de Hera, que poseía el mismo nombre. Aunque se desconoce realmente al padre de estas criaturas, ya que se dicen ser de Zeus o de Érebo.

 

hespérides

 

Las Hespérides son representadas como tres hermosas doncellas con vestidos engalanados. Por lo general no se le asigna un nombre especial a cada una ya que, se las nombra indistintamente a las tres con cualquiera de ellos. Esto es señal de que las tres ninfas del ocaso representan en si a una misma deidad, cura personalidad es indiferente.

El jardín que las hespérides fueron designadas a custodiar, quedaba en la zona más occidental que los griegos conocían del mapa.

 

El jardín de las Hespérides

 

En la mitología griega, Gea regala a Hera como obsequio de bodas una semilla de la cual crecería algo muy especial. Cuando Hera planto la semilla se creó un hermoso jardín y en el centro creció un árbol con manzanas de oro, que podían hacer inmortal a quien las comiera.

A sabiendas de que no lo podía dejar desprotegido, Hera envía a las Hespérides como las guardianas del árbol. Pero las hespérides se encontraron en más de una ocasión robando alguna que otra manzana para sí mismas.

Por esta razón Hera termina enviando al jardín de las Hespérides a un enorme dragón de cien cabezas llamado Ladón, como el gran guardián del jardín.

 

Hércules y las Hespérides

 

Las hespérides fracasan en su labor de custodiar contra el gigante Atlas, quien sujetaba la bóveda celeste sobre el mundo. Para que esto termine sucediendo, nos tenemos que referir a la historia de Hércules a quien se le asignaron unos trabajos heroicos.

Entre sus tareas se le terminó por asignar la labor de tomar las manzanas de aquel jardín. Luego de un considerable viaje en busca de información, este por fin encuentra cómo llegar a aquel lugar. Pero viéndose imposibilitado de superar las defensas del jardín, Hércules engaña a Atlas, diciéndole que sostendrá al cielo por él, a cambio iría por las manzanas.

Así fue como terminó matando Atlas al dragón Ladón y tomando de las hespérides el fruto de Hera. Cuando Atlas regresa con Hércules, este decide que ya no sostendrá más el cielo y que él mismo terminará la tarea. Pero Hércules más astuto aún le dice que no tiene problema con eso, pero que antes de irse, sostenga el cielo un momento más para el ajustarse las prendas.

Cuando Atlas accede, hércules toma los frutos y se marcha.

 

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Las manzanas del jardín de las Hespérides

 

Las manzanas de oro, luego de ser robadas por Hércules en sus trabajos, fueron devueltos nuevamente a donde pertenecían por Atenea tiempo después.

Aunque en la historia iniciar solo se escuche hablar del poder de la inmortalidad que otorgaban estas manzanas, se cree que la manzana de la discordia y la manzana de la paz venían del jardín de las hespérides.

 

 

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