Dios egipcio Atum, representaciones y simbolismos

Los egipcios representaban a sus dioses como animales en la mayoría de los casos, pero esto no fue así para el dios Atum, “El perfecto” o “Aquel que se crea a sí mismo”. Representante como dios primordial en la doctrina de Heliópolis, este dios era la forma moribunda del sol Ra al meterse, y la parte más vivida al nacer.

 

dios egipcio Atum

 

El dios egipcio Atum, era conocido por la gran dualidad de su historia, convertido en serpiente iniciando al mundo, y regresando a serpiente para darle fin. Los egipcios pensaban (antes de asociarlo a Amón), que sería este el dios del final del tiempo, así como fue la primera forma de Ra en traer al mundo.

 

Atum como dios egipcio

 

Cuenta la doctrina de Heliópolis que el dios Atum se creó a sí mismo, surgiendo del océano primigenio, es decir, Nun. Materializando luego una forma más consiente de sí mismo (Ra), este crea a Shu y Tefnut. Iniciando la cadena de eventos que diera como resultado al resto de los dioses que conforma al panteón egipcio.

Lo curioso de esta historia es que sus hijos no surgen de la nada, los crea este mismo a través de la masturbación, o implementado la saliva siguen algunas historias. Su mano cobra una representación femenina en este evento y se nombra Nebethetepet, que significa “Señora de la satisfacción” o “La señora de la satisfacción” y se volvió un símbolo común en la cubierta mortuoria de varios faraones.

Unas de las historias mitológicas dibujan a Atum como una serpiente o un hombre serpiente que, con el venir del final de las eras, acompaña a Osiris en esta forma para poder sobrevivir, mientras el mar primigenio Nun cubre nuevamente todo a su paso.

Este reconocido dios del inicio y del final, pasó tiempo después en la época avanzada egipcia, a unirse con Ra, siendo conocido como Ra-Atum y luego como Amón-Ra. Adoptando de esta manera sus poderes, simbologías y competencias en el pabellón religioso egipcio.

 

Atum y sus representaciones

 

El Dios Atum como ya lo mencionamos anteriormente, es el primer dios egipcio en conocerse por ser representado como humano y no como un animal como se acostumbraba. Se re figuraba como un hombre con barba, o un anciano mucho mayor sentado en el trono eterno.

Otras representaciones lo hacían verse como un ave fénix, lo que vendría teniendo sentido ya que se relacionaba fácilmente con el inicio y el final. Esto se debe a que su nombre partía de vocablos que podrían ser utilizados tanto para “principio” como para “el fin”.

En su forma humana, ya sea en el trono o estando completamente de pie, se le representa con doble coronación en su cabeza y raras veces con características animales. Aunque para sus representaciones solares se le podía ver con cabeza de buey.

 

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Atum y sus simbolismos

 

A Atum se le podía conocer por la representación de sus animales sagrados que eran: El toro, el lagarto, la mangosta y la serpiente siendo esta la menos común, ya que se relacionaba más con el final de los tiempos.

También se le llego a conocer con el símbolo del León sagrado y al ser una de las piezas fundamentales de la coronación, todos los símbolos de los reyes se le fueron atribuidos con el tiempo. Recordando que este se relaciona con Ra en la alta edad egipcia.

 

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